Ideas de snacks proteicos

Cuando nos proponemos comer mejor, casi siempre ponemos toda la energía en el almuerzo o la cena. Pero, como sabrás, el verdadero desafío aparece en esos baches que quedan en el medio. Los snacks proteicos no son solo una moda para los que viven dentro de un gimnasio; son aliados fundamentales para cualquiera que quiera llegar al final del día con pilas, cuidar sus músculos y, sobre todo, no asaltar la heladera cuando llega a casa.

En este artículo quiero pasarte algunas ideas que funcionan, explicarte cuándo rinden más y qué mirar antes de comprar cualquier cosa que diga "proteico" en el envase. Lo mejor de todo es que, una vez que le agarrás la mano, integrarlos a tu rutina es mucho más fácil de lo que parece.

En qué momentos del día conviene sumar snacks proteicos

No hay una regla escrita en piedra, pero hay situaciones donde un refuerzo de proteína te salva la vida. Por ejemplo, a media mañana o en la merienda es clave para mantener la saciedad y no terminar picoteando galletitas vacías de nutrición.

Si entrenás, por cierto, incluirlos antes o después de la sesión ayuda un montón a la recuperación muscular. A mí me pasa que cuando tengo un día largo de oficina o estudio, un snack proteico me ayuda a sostener la concentración; igual es algo que noto enseguida, si como solo harinas, al rato tengo sueño. Además, son la salvación para viajes largos o cuando sabés que vas a estar muchas horas fuera de casa sin una cocina cerca.

Qué tener en cuenta al elegir snacks proteicos

Acá hay que tener cuidado. La verdad es que hoy vas al súper y todo parece saludable, pero no todo lo que brilla es oro.

  • El contenido real de proteína: Buscá que tenga al menos entre 7 y 10 gramos por porción. 

  • Ojo con el azúcar: Muchas barritas o batidos industriales tienen más azúcar que una golosina. Si la lista de ingredientes es un testamento, desconfiá.

  • Practicidad: Si sos de los que están todo el día en la calle, necesitás opciones que se banquen estar en la mochila sin refrigeración.

  • Variedad: Aunque claro, no podés vivir a huevo duro. Variar entre lácteos, legumbres y opciones dulces o saladas es lo que hace que no dejes la dieta a la semana.

8 ideas de snacks proteicos

  1. Yogur proteico con semillas y frutos secos

Es un clásico que no falla. Un buen yogur griego natural con una cucharada de chía y unas nueces te resuelve una merienda en dos minutos.

  1. Muffins proteicos

Podés cocinarlos el domingo usando harina integral, huevos y quizás un poco de proteína en polvo. Son geniales para llevar en un tupper y comer a media mañana.

  1. Barritas proteicas artesanales

Si tenés tiempo, hacelas en casa con avena y mantequilla de maní. 

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  1. Cookies proteicas 

Existen versiones muy buenas de galletas de avena, banana y huevo que matan el antojo de algo dulce sin sabotear todo el esfuerzo del día.

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  1. Queso magro en cubos 

Una opción salada y rapidísima. Un poco de queso port salut con unos tomates cherry o zanahorias baby es una colación perfecta que no requiere nada de preparación.

  1. Huevos duros 

Sé que suena a lo de siempre, pero funcionan. Podés tener un par en la heladera y, si querés variar, les ponés un poquito de hummus o palta arriba. Son pura saciedad.

  1. Crackers integrales con hummus 

Esta es una gran forma de sumar proteína vegetal. Dos o tres galletitas integrales con un dip de garbanzos o lentejas te dan esa energía que necesitás para seguir.

  1. Batido proteico natural 

Lo mejor de todo para el post-entrenamiento. Una medida de proteína, una banana, un chorrito de leche vegetal y listo. Si lo dejás preparado la noche anterior, te ahorrás un montón de tiempo a la mañana.

Cómo sumar snacks proteicos de forma práctica y saludable

La clave de todo es la organización. Si no tenés nada a mano, vas a terminar comprando cualquier cosa en el kiosco. 

Además, tratá de tener siempre algún "kit de emergencia" en el cajón de la oficina o en la mochila, como un puñado de frutos secos o una barrita que sepas que es buena. Por cierto, controlá las porciones; aunque sean saludables, las calorías siguen contando, así que no hace falta comerse el paquete entero de frutos secos de una.

En Kino entendemos perfectamente que no siempre tenés tiempo de andar cocinando o pensando qué comer entre reuniones. Por eso, nuestros planes de alimentación están diseñados para ser prácticos y ya incluyen esas opciones de snacks saludables que tu cuerpo necesita.

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Ofrecemos viandas equilibradas y saludables, además de snacks proteicos que podés llevar con vos al trabajo o al gimnasio. Podés visitar nuestros productos y descubrir los planes semanales que tenemos para vos. Comer sano no tiene por qué ser una complicación, es cuestión de tener las herramientas correctas a mano. 

Preguntas frecuentes

¿Cuántos puedo comer por día? 

Depende de tu gasto, pero con uno o dos para complementar las comidas principales suele estar perfecto.

¿Pueden reemplazar un almuerzo? 

La verdad es que no. Son un complemento. Un snack te ayuda a llegar bien a la siguiente comida, pero no tiene todos los nutrientes que necesitás en un almuerzo completo.

¿Son solo para deportistas? 

Para nada. Cualquiera que quiera controlar el apetito y mejorar su composición corporal se beneficia de sumar proteína durante el día.