Qué comer antes de entrenar
Podés dejar el alma en el gimnasio o salir a correr todos los días, pero si no tenés en cuenta lo que comés antes de arrancar, es muy probable que sientas que te falta el aire o que los resultados no llegan. Entrenar con energía y ver cambios reales no es solo cuestión de voluntad; la alimentación previa es ese combustible que te permite rendir al máximo, cuidar tus músculos y, sobre todo, no terminar la sesión con una fatiga insoportable.
En este artículo te quiero contar qué conviene poner en el plato según tu rutina y tus objetivos. Vamos a ver desde qué alimentos elegir hasta cuáles es mejor dejar para otro momento.
Por qué es importante saber qué comer antes de entrenar
Comer bien antes de moverte te prepara tanto física como mentalmente. Como sabrás, no hay nada peor que estar en la mitad de una serie de sentadillas y sentir que te mareas o que no tenés fuerza ni para levantar la barra. Una buena elección de alimentos te asegura energía sostenida para que no "te mueras" a los quince minutos.
Por cierto, otro punto fundamental es evitar el famoso catabolismo muscular, que básicamente es cuando tu cuerpo, al no encontrar nutrientes disponibles, empieza a usar el músculo como combustible. Nadie quiere eso. Una comida inteligente aumenta tu foco, te mantiene motivado y, aunque no parezca, ayuda muchísimo a que te recuperes más rápido después del esfuerzo. Igual, ojo: un cuerpo sin energía rinde poco, pero uno sobrecargado con comida pesada funciona igual de mal. El equilibrio es todo.
Qué alimentos elegir pre entreno
Lo mejor de todo es que no necesitás cosas raras. El combo ganador suele ser carbohidratos complejos para tener energía de larga duración, una pizca de proteína para proteger las fibras musculares y muy poca grasa o fibra para que la digestión no sea un peso extra.
Te tiro algunas ideas que funcionan siempre:
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Carbohidratos de calidad: Avena, pan integral, arroz, una banana o incluso un poco de batata.
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Proteínas ligeras: Un yogur griego, un huevo revuelto, algo de pechuga de pollo o una medida de whey protein si andás con poco tiempo.
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Extras que suman: Un poquito de miel para un pico de energía o un café negro unos 20 minutos antes para despertar el sistema nervioso.
La idea es que te sientas nutrido pero liviano.
Qué desayunar antes de entrenar según el tipo de entrenamiento
No es lo mismo prepararte para una clase de CrossFit o pesas que para salir a trotar suave por el parque. Tu cuerpo pide cosas distintas.
- Para entrenamientos de fuerza: Acá el objetivo es proteger el músculo y tener fuerza explosiva. Una buena opción es una taza de avena con banana y canela, o dos huevos revueltos con una tostada integral. Si estás muy apurado, un batido de proteína con una fruta cumple perfecto la función.
- Para cardio o funcional: Acá necesitás algo que se digiera rápido y sea liviano. Un yogur natural con frutos rojos o una tostada con miel suelen ser ideales. Aunque claro, evitá las grasas pesadas o los procesados acá, porque el rebote en el estómago durante el cardio no es nada agradable.
Almuerzos recomendados antes de la rutina
Si sos de los que entrenan a la tarde o apenas salen del laburo, el almuerzo es tu gran carga de combustible. Lo ideal es comer unas dos horas antes para procesar todo bien.
Un almuerzo equilibrado podría ser una porción de arroz integral o batata con 150 gramos de pollo o pescado y algunos vegetales al vapor. Si buscás algo más práctico, una tarta integral de vegetales o un wrap de pollo con hummus van bárbaro. Lo importante es que no sea un plato gigante que te deje con ganas de dormir la siesta en lugar de ir al gimnasio.
Alimentos que conviene evitar para mejor rendimiento
Hay cosas que, aunque sean ricas, te juegan muy en contra si te vas a mover. La verdad es que las frituras, las legumbres (por la fibra y los gases) o los lácteos muy pesados como quesos duros o cremas son una receta para el desastre. Te pueden provocar acidez, hinchazón o reflujo. Guardá los snacks procesados y las grasas pesadas para otro momento del día donde tu cuerpo no necesite estar enfocado en los músculos.
Comer antes o después de entrenar: qué conviene
La respuesta corta es: ambos. Cada momento tiene su razón de ser. La comida de "antes" te da la energía para la batalla y protege tu tejido. La de "después" es la que se encarga de reponer lo que gastaste y de ayudar a que el músculo crezca y se repare.
Si entrenás muy temprano y no te da el estómago para un desayuno completo, no pasa nada. Podés comer una banana o un yogur chiquito para no ir con el tanque totalmente vacío, y después del entrenamiento hacés una comida más fuerte.
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En Kino sabemos que la vida a veces no te deja tiempo ni para cocinar un arroz. Por eso diseñamos planes de viandas saludables pensados específicamente para quienes entrenan. Tenemos opciones equilibradas, livianas y nutritivas que ya vienen con el control profesional necesario para que no tengas que estar contando calorías o macronutrientes.
La idea es que comer bien sea tan fácil como calentar la vianda y disfrutarla, sabiendo que le estás dando a tu cuerpo exactamente lo que necesita para rendir al 100 por ciento. Podés chusmear nuestros productos en la web y elegir el que mejor se adapte a lo que estás buscando.
Entrenar bien empieza mucho antes de entrar al gimnasio. Elegir el combustible adecuado es lo que separa un entrenamiento mediocre de uno excelente. En Kino estamos para que esa parte del plan sea la más sencilla de todas. ¿Te gustaría que te ayudemos a armar tu plan de comidas para la semana?
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo antes debo comer?
Lo ideal es entre una hora y una hora y media. Si te quedan solo 30 minutos, buscá algo muy liviano como una fruta.
¿Es obligatorio comer antes de entrenar?
No es una ley, pero si tu entrenamiento es intenso o largo, vas a notar la diferencia. Entrenar sin nada de energía suele llevar a sesiones mediocres.
¿Puedo entrenar en ayunas?
Se puede, sobre todo si es algo suave. Pero si sentís que te mareás o te falta fuerza, es una señal clara de que tu cuerpo necesita comida previa.
¿El café ayuda?
Sí, es un gran aliado. Mejora el foco y la resistencia, siempre y cuando lo tomes solo y no te caiga mal al estómago.
